EL PROCESO DEL GRABADO
Cada pieza es el resultado de un proceso manual que va del dibujo a la impresión.
01 —
Dibujo y talla
Las piezas pueden partir de un boceto aunque en ocasiones Eduardo Robledo dibuja directamente sobre el linóleo. A partir de ahí, la imagen se construye mediante la talla manual con gubias, retirando las zonas que permanecerán en blanco y dejando en relieve aquellas que recibirán la tinta.
02 —
Entintado y preparación
La placa se entinta con rodillo, distribuyendo la tinta de manera uniforme sobre la superficie en relieve. Posteriormente, se coloca en el tórculo y se cubre con el papel previamente humedecido. Así, todo queda preparado para que la impresión transfiera la imagen con precisión y revele cada detalle.
03 —
Impresión
Se hace girar el tórculo de manera constante, ejerciendo una presión firme y controlada que transfiere la imagen al papel. Finalmente, el grabado se retira con cuidado, revelando la impresión y evitando cualquier mancha o desplazamiento.
04 —
Edición y firma
Cada ejemplar se revisa individualmente. Los que aprueban se numeran y firman a mano por Eduardo. Las ediciones varían según la pieza — algunas son de 20 ejemplares, otras llegan a 200 — pero cada impresión lleva las variaciones propias del proceso manual.



